lunes, 19 de noviembre de 2012

Atención psicológica permanente: una necesidad de las mujeres en Sololá



La naturalización y aceptación de la violencia en contra de las mujeres son habituales en la región  Occidental de Guatemala y en el Departamento de Sololá. Muchas veces las amenazas y golpes quedan silenciados entre las cuatro paredes de los hogares. Las mujeres valientes que se deciden a denunciar enfrentan grandes dificultades como el miedo ante las amenazas de los agresores o la dependencia económica hacia ellos, la vergüenza y la presión social o la mala atención y las deficiencias del sistema de justicia, que provocan que a veces decidan echarse para atrás. Por eso, todo el respaldo que se les pueda brindar en un momento tan trascendental como el de la denuncia es poco.
Con el fin de apoyar a las mujeres ante estas adversidades, desde el pasado mes de Junio, el departamento de Sololá cuenta con un programa de atención psicológica permanente, pionero a nivel nacional, que tiene como fin brindar acompañamiento psicológico y soporte emocional las 24 horas del día y los 7 días de la semana a las mujeres sololatecas víctimas de violencia. De esta forma, este programa vela porque durante todo el proceso de denuncia o Ruta Crítica, que abarca los diferentes pasos a seguir en el primer momento que se realiza la denuncia y es cuando las mujeres principalmente se mantienen en situación de crisis, se les brinde una atención adecuada y no se les revictimice. 

Este primer programa de atención permanente está coordinado por la Red de Derivación de Atención a Víctimas de Violencia (1) presente en las dos fiscalías distritales del Departamento (Sololá y Santiago Atitlán) y cuenta con el apoyo de la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala y con la Facultad de Psicología de la Universidad Mariano Gálvez. Para su implementación un total de 6 estudiantes en prácticas, apoyados por un cuerpo colegiado que les supervisa y en articulación con las organizaciones que conforman la Red, atienden las llamadas de las instituciones que reciben las denuncias de las mujeres para acudir y poder brindarles los primeros auxilios psicológicos requeridos.
Cecilia Benito Zúñiga, epesista de la Universidad San Carlos de Guatemala (USAC) (2), explica cómo además de la atención de emergencia en crisis y del soporte emocional brindado en el primer momento, este servicio ofrece una atención psicológica continuada a los casos considerados como del alto impacto por el Ministerio Público (MP), que las y los estudiantes realizan a través de las visitas domiciliarias. De esta manera, afirma que se está respondiendo a una necesidad y déficit del acompañamiento psicológico a víctimas de violencia que se da en el Departamento y que muchas veces, impide que las víctimas puedan procesar la violencia vivida y el trauma provocado por la misma.
Benito, añade que el programa también tiene el objetivo de ir sensibilizando al funcionariado público para que ejerzan bien y con respeto su trabajo y se den cuenta de lo delicado de la situación que enfrentan las mujeres atendidas. Por su parte, la supervisora del área de prácticas de la Facultad de Psicología de la Universidad Mariano Gálvez, la licenciada Dalia Franco, subraya que estas deficiencias en la aplicación del sistema de justicia o la falta de recursos para brindar la seguridad de las víctimas termina afectando la atención integral que las víctimas deberían recibir.
En este sentido, organizaciones representativas del sector de mujeres del Departamento (3) denunciaron en un reciente comunicado los altos niveles de impunidad en la aplicación de la justicia en los casos de violencia contra las mujeres, destacando que aproximadamente en los cinco últimos años en Sololá apenas se han dictado cinco sentencias condenatorias. Las barreras que delimitan el acceso a la justicia de las mujeres sololatecas con equidad y pertinencia cultural son todavía grandes y se siguen incumpliendo, por lo tanto, los derechos constitucionales y tratados internacionales ratificados por Guatemala a favor de la mujer.
Violencia silenciada
Según datos del Observatorio de IEPADES, basados en los casos registrados por la Policía Nacional Civil (PNC), durante 2011 se reportaron en el Departamento de Sololá un total de 84 casos de violencia intrafamiliar, mientras que en lo que va de año se han contabilizado un total de 47. Por su parte, según estadísticas de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), de los 748 casos de violencia sexual contra mujeres registrados en el país el año pasado, 21 de ellos se dieron en el Departamento de Sololá. Si bien estos datos son de por sí alarmantes, no se puede dejar de considerar que dada la fuerte cultura de silencio en relación a la violencia muchos de los casos acontecidos en la realidad escapan de las de estadísticas oficiales.
Franco tiene claro que para continuar mejorando esta atención el principal reto consiste en romper con el imaginario social de aceptación de la violencia y continuar incidiendo sobre los factores que dificultan que las mujeres tomen la decisión de denunciar. En este sentido, Moisés Mogollón, practicante de la Universidad Mariano Gálvez, indica que este tipo de programas contribuyen a la transformación de la cultura machista que predomina en Sololá y que, en algunos casos, provoca que las familias transmitan y repliquen en sus hijas e hijos las actitudes permisivas ante la violencia o que las mujeres, intimidadas por las críticas y la presión social de la comunidad, opten por aguantar y callar antes denunciar lo que están sufriendo.
A este respecto, Franco señala la necesidad de trabajar también con los hombres que cometen las agresiones ya que no sólo las víctimas están implicadas en el problema de la violencia y porque ellos también necesitan mucho apoyo. En su opinión, en muchos casos la violencia es fruto del alcoholismo y de la cultura patriarcal y está basada en actitudes y comportamientos que podrían modificarse si se trabajan, por ejemplo, en talleres de masculinidad.
De cara al futuro próximo, desde las Redes de Derivación del Departamento tienen previsto implementar programas de atención jurídica, social y médica con las que se la atención integral que las víctimas de violencia necesitan. Mientras tanto, el programa de atención psicológica permanente está contribuyendo ya a mejorar la atención que las mujeres sololatecas reciben y a minimizar los daños que los diferentes tipos de violencia les ocasionan. 

(1) Las Redes de Derivación están conformadas en cada Departamento del país por instituciones gubernamentales de justicia y organizaciones de la sociedad civil y velan por que las víctimas de violencia reciban una atención integral.
(2) Las y los practicantes que realizan el Ejercicio Profesional Supervisado (EPS) o programa de prácticas en la Universidad San Carlos de Guatemala son conocidos en el país como epesistas.
(3) La Comisión Departamental de la Mujer, la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM), la Fundación Guillermo Toriello, la Asociación Política de Mujeres Mayas MOLOJ, el Colectivo de Investigaciones Sociales y Laborales COISOLA y la Fundación Sobrevivientes. 

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